Para obtener más información pase el ratón por encima de las imágenes.

Exteriorización del pene.

Lubricar la sonda, que se va introduciendo con suavidad.

 

Si la obstrucción no es completa, o los cálculos son pequeños, la sonda puede pasar a la vejiga sin arrastrarlos.

Por ello si la intención es desobtruir la uretra completamente, se debe realizar la hidropropulsión de los cálculos al interior de la vejiga.

La sonda ha pasado por encima de los cálculos. El sondaje de la vejiga se ha realizado, pero los cálculos permanecen en su sitio.

 

La hidropropulsión se basa en los siguientes aspectos y en la actuación sincronizada de los operadores.

Sondaje uretral sin llegar al punto de obstrucción. Y fijación de la sonda al prepucio por un ayudante.

Tacto rectal y compresión con el dedo de la uretra membranosa hacia el pubis.

Introducir suero salino a presión. Cuando se nota la distensión de la uretra membranosa, se libera la presión dejando que fluya la corriente de suero dentro de la vejiga.

Esta maniobra se realiza varias veces.

Imagen radiográfica antes de la hidropropulsión.

Obsérvese la colección de cálculos en la uretra peneana, por delante del hueso del pene.

Tras un primer intento de hidropropulsión sólo parte de los cálculos han pasado a la vejiga.

Se vuelve a repetir el proceso.

En esta imagen se observa como todos los cálculos han pasado a la vejiga.

La desobstrucción urteral es satisfactoria.