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Preparación del campo operatorio y la elección de las localizaciones de las laparotomías. Una a nivel umbilical y la otra por delante del pubis.
Primera incisión a nivel umbilical.
A través de esta microlaparotomía se identifica uno de los cuernos uterinos, se tracciona de él observándose el pedículo vascular ovárico.
Se ligan los vasos con material absorbible.
De igual manera se actúa sobre el lado contralateral.
Tras comprobar la correcta hemostasia de los vasos ováricos se unen los muñones uterinos con unas ligaduras largas.

Las ligaduras uterinas se introducen en el abdomen y se dirigen hacia la zona caudal.
Se cierra la laparotomía de forma estándar.
Se realiza la laparotomía caudal.

A través de esta segunda laparotomía se identifican las ligaduras uterinas y se tracciona de ellas para exteriorizar el útero.
Se liga el útero a nivel del cuello, prestando especial atención a los vasos uterinos caudales.
Se secciona el útero por encima de la ligadura.
Tras la sección se debe comprobar la ausencia de hemorragia por el muñón uterino.
Se sutura la laparotomía con la técnica elegida.
En este caso para el cierre cutáneo se ha empleado una sutura intradérmica.