Este caso corresponde a una hembra de schnauzer miniatura de 5 años de edad, que desde hace 30 días presenta problemas urinarios principalmente polaquiuria, disuria y hematuria.

La paciente, tras anestesia general, se coloca en decúbito supino.

Se prepara el campo operatorio de forma convencional.

Se realiza un sondaje uretral y se lava la vejiga con suero fisiológico atemperado para eliminar los restos de orina (potencialmente infectada).

Se realiza una laparotomía suprapúbica de pequeño tamaño, a través de la cual se exterioriza la vejiga.
Para evitar contaminaciones peritoneales durante la cirugía se realiza una cistopexia temporal a la pared abdominal con un hilo monofilamento.
Aquí se observa el fin de la cistopexia con sutura continua.
A continuación se incide la vejiga por su cara ventral en un sitio poco vascularizado.
A través de la incisión se extrae el cálculo responsable del cuadro.
La vejiga se lava varias veces a través de la sonda vesical con suero fisiológico para eliminar cualquier resto del cálculo que haya podido quedar en el interior de la misma.
Se sutura las capas mucosa y submucosa con una sutura continua de material monofilamento absorbible.
Se completa el cierre vesical con una segunda sutura continua del mismo material que afecta a las capas muscular y serosa.
En este caso se está realizando una sutura recurrente horizontal.
A continuación se comprueba la hermeticidad del cierre vesical inyectando suero fisiológico a moderada presión en el interior de la vejiga.

La intervención finaliza quitando el punto continuo de la cistopexia y cerrando la laparotomía.

La sonda vesical se deja colocada 48 horas para que la retención urinaria no pueda producir una dehiscencia de las suturas.

A las 48 horas de la intervención se retira la sonda vesical.

En todos estos casos es necesario realizar un estudio del sedimento urinario y un análisis cristalográfico del cálculo, para determinar el origen del mismo y evitar las recidivas.