Exterización de la vejiga.

Aislamiento de la misma de la cavidad peritoneal.

Hay que evitar que la orina pueda contaminar el abdomen.

Fijación de la vejiga con dos puntos de tracción.

Incisión por una zona poca vascularizada de su cara ventral.

Ampliación con tijeras de la cistotomía.
Busqueda de cálculos en la luz vesical.
Extracción manual de los más grandes.
Imagen de los cálculos que se van extrayendo.
Sondaje vesical por la incisión y
lavado a presión del interior de la vjiga para arrastrar los cálculos más pequeños.
La limpieza de las zonas más caudales se completa con un lavado a presión con suero fisiológico desde una sonda uretral.

Sutura de la vejiga con una sutura continua de reinversión con material absorbible monofilamento.

Hay que evitar emplear material no absorbible, ya que éste en contacto con la orina produciría más litiasis.

 

Comprobación de la hermeticidad de la sutura realizada inyectando suero fisiológico a moderada presión en la luz vesical.