Las petañas estópicas producen lesiones corneales superficiales muy dolorosas.

Por ello se debe explorar siempre el párpado superior por su cara interna cuando existan signos de dolor ocular y lesión corneal central.

Se coloca una pinza de chalazión sobre el párpado para evitar el sangrado, y

se extirpa una zona cuadrangular de la conjuntiva y tejido palpebral, que incluya el folículo piloso de la petaña.

El defecto creado no se sutura, y la hemorragia que aparece al quitar la pinza de chalazion se controla con una torunda de gasa presionando unos minutos.

En el postoperatorio se receta un antibiótico tópico para evitar una contaminación bacteriana secundaria, así como el tratamiento correspondiente a la lesión corneal.