La luxación del cartílago del tercer párpado se observa principalmente en razas gigantes, pero también se puede presentar en otras razas como en este caso, que se trata de un setter irlandes.

Se observa el crecimiento excesivo del cartílago del tercer párpado que se luxa, enrollando el borde libre del párpado hacia el ojo.
En estos casos se debe extirpar la zona cartilaginosa afectada.
Tras la resección se observa que el tercer párpado queda laxo, fruncido, ha crecido demasiado y no queda estético.
En esta imagen observamos la cantidad de tejido excedente.

La solución es extirpar una zona triangualar del tercer párpado en la zona donde sólo se afecta la conjuntiva.

 
En la siguiente fase se afrontan los labios de la herida, y se suturan.
Se emplea material absorbible de 4-5/0, teniendo la precaución de no englobar en la sutura la conjuntiva posterior, con el fin de no lesionar la córnea.
Fin de la intervención consiguiéndose un buen resultado estético.