La uretrostomía perineal permanente está indicada en aquellos gatos que sufren obstrucciones uretrales recidivantes, y que no se pueden controlar con cambios de alimentación.

Preparación de la zona escrotal y peneana.

Se realiza una incisión elíptica en la piel alrededor del escroto y prepucio.
En los animales "enteros" se debe realizar la orquidectomía bilateral.
Ligadura y sección de los pedículos vascualres de los testículos.
El prepucio se dirige hacia arriba y comienza la disección del pene, se debe realizr una minuciosa hemostasia de los vasos subcutáneos para observar claramente los tejidos peripeneanos.

Se diseca en profundidad alrededor del pene, en dirección a la pelvis.

En esta imagen se observa como el pene se libera de sus adherencias al isquion.

Lateralmente se identifican los músculos isquicavernosos.

Para minimizar la hemorragia se desinsertan de su fijación al isquion.

De esta forma se consigue movilizar el pene hacia el exterior sin que existan tensiones.

En esta imagen la tijera señala el punto del pene donde la uretra es más amplia, y que es el que vamos a emplear para crear la nueva apertura al exterior.

Este punto está por delante de las glándulas bulbouretrales.

A continuación se diseca y extirpa el músculo retractor del pene.
En la zona media del pene se realiza una incisión con bisturí para acceder a la uretra.
La uretrotomía se prolonga en sentido craneal hasta el punto elegido anteriormente.
El lugar optimo para realizar la uretrostomía es en el que se puede introducir, sin resistencia, una pinza mosquito hasta su bisagra .
La sguiente fase es la sutura de la uretra a la piel con material sintético absorbible monofilamento.
En esta imagen se observa la sutura de la uretra a nivel de los músculos isquiocavernosos.

Sutura de la parte media de la uretra.

A continuación se amputará el tercio distal del pene.

Tras la amputación del final del pene se sutura el mismo a la piel con un punto en U para evitar el sangrado del músculo cavernoso.
En el postoperatorio inmediato es normal que aparezca una ligera hemorragia en los labios de la herida, que se controla con presión ejercida con torundas de gasa.

En este tipo de cirugía es imprescindible el empleo de medios para evitar la autolesión del individuo.

También debe recomendar al propietario que cambie la sepiolita (típico material que se emplea en las bandejas de gato) por papel en tiras, el objetivo es impedir que no se obstruya accidentalmente la urtera.

A los 4 días la evolución es favorable y el paciente orina con normalidad.

El resultado a los 3 meses de postoperatorio es satisfactorio, el gato no ha vuelto a tener problemas obstructivos.