Antes de plantear la trasposición del conducto de la glándula parótida debe asegurarse de que dicha glándula secreta saliva, si no fuese así la intervención sería un fracaso.
Para ello instilará una gota de atropina en la boca, deberá observar como al poco tiempo sale saliva por la papila, que se encuentra a la altura del 4º premolar.

Imagen típica del ojo de un animal que sufre QCS.

Pase el ratón por la foto..

Tutorización del conducto con un hilo monofilamento (3/0) de color azul.
Incisión de la piel del carrillo en un punto medio entre la boca y el párpado inferior.

Disección cuidadosa del tejido subcutáneo.

Identificación del conducto, que queda en evidencia por el hilo azul de su interior.

Disección delicada del conducto, procurando no lesionar la vascularización de su grasa periférica.

Sección de la papila bucal en 360º.
La disección del conducto debe ser lo suficientemente larga como para que no existan tensión en su nueva localización.

Sección de un parche de mucosa conjuntival en el saco conjuntival inferior y disección roma, con una pinza mosquito, de un trayecto subcutáneo en dirección inferior.

Fijación del parche de mucosa oral con el mosquito, y tracción del conducto hacia el ojo.

Mucha precaución para que el conducto no rote sobre sií mismo.

Sutura del parche mucoso del conducto a la conjuntiva inferior con hilo absorbible de 6/0.

La herida oral se sutura con material absorbible de 4/0.

 

La herida cutánea se sutura de forma convencional con material no absorbible.

No se deja ningún drenaje.

Resultado a los 10 días de evolución de una trasposición del conducto de Stenon en el paciente de la primera imagen.