La técnica de Stades está indicada en casos de entropion-triquiasis.

La piel del párpado contacta con la córnea, produciendo leisones en esta estructura.

La debilidad de los tejidos de sosten de la piel de la cara, la existencia de pliegues cutáneos, o el exceso de grasa subcutánea, entre otros, conducen a que el párpado se introduzca hacia el ojo.

 

Al tensar la piel de la frente se demuestra que el problema no está en un crecimiento excesivo de la piel palpebral, sino en causas externas que "empujan" la piel hacia el interior del ojo.
Con un bisturí se secciona el borde parpebral por debajo de las glándulas de meibonio.

Se introduce un dedo en el saco conjuntival superior, hasta el fondo.

 

Con un bisturí se incide la piel que ha quedado delimitada por nuestro dedo.
A continuación se diseca y extirpa la piel afectada.
 
 
Se moviliza la piel dorsal hacia el borde palpebral.

Se sutura la piel al tejido celular subcutáneo a una distancia aproximada de 4 ó 5 mm del borde parpebral.

El material de sutura elegido es absorbible.

Resultado al finalizar la intervención de este ojo.
A las 48 horas se observa la perfecta evolución de la técnica.

A los 10 días está casi cicatrizada por segunda intención la herida, el tejido de granulación creado formará parte del nuevo borde palpebral.

 

 

 

 

 

A los 3 meses de postoperatorio el resultado es satisfactorio, a pesar de que algunos pelos se le introducen en el ojo y le causan cierta molestia.
Estos pelos se deben recortar periodicamente con tijeras.