Una fisura parpebral excesiva implica que el ligamento parpebral lateral es incapaz de mantener la tensión de los párpados hacia afuera, esto hace que el canto lateral se desplace hacia el ojo y que los párpados se introduzcan hacia dentro (entropion), creándose diferentes lesiones corneales.

La solución quirúrgica se basa en el acortamiento de los párpados y en la creación de una fibrosis en el ángulo lateral que soporte la tensión de la piel a este nivel.

Imagen de una fisura parpebral ancha, que causa deformación parpebral, entropion y lesiones corneales (queratitis, melanosis corneal).

Se tracciona de los párpados para colocarlos en su posición anatómica, y se estudia la longitud parpebral que excede.

Se definen los puntos que formarán el nuevo ángulo parpebral.

Se marcan con una incisión (tijeras) estos puntos.

Se traza una línea imaginaria que continua el borde parpebral, tanto en el párpado superior como en el inferior (líneas blancas).

Sobre ellas se marcan dos puntos, que corresponden al doble de la distancia que existe entre las marcas realizadas y el ángulo parpebral (x, y).

Se incide la piel con bisturí uniendo todos estos puntos.
En la siguiente fase, y con unas tijeras se secciona toda la zona marcada, afectando a todo el espesor de los párpados, así como el tejido subcutáneo lateral.

La reconstrucción comienza creando en nuevo ángulo parpebral. Para ello se realiza un punto en 8 con seda 6/0.

Primer punto a 2 mm del borde parpebral, engloba a la membrana tarsal pero no atraviesa la conjuntiva.
Segundo punto se realiza en el borde del otro párpado, entrando por la superficie de sección.
Tercer punto se realiza de forma inversa en el párpado superior.
Cuarto punto realizado en el párpado inferior fija la membrana tarsal y al salir al exterior se anuda con el cabo del primer punto, quedando realizado un punto en 8 con los hilos dirigidos hacia afuera, para que no lesionen la córnea.
Ya se ha realizado el primer punto, que forma el nuevo ángulo parpebral.

Los siguientes puntos (sencillos) se realizan con material moofilamento de 3/0.

En este caso cada punto se fija en el periostio de la órbita, para dar resistencia a la sutura.

De esta forma se consigue que se cree una fibrosis potente que fije el ángulo parpebral al periostio orbitario.

 

 

 

 

Como hemos visto es una técnica muy agresiva, pero ofrece muy buenos resultados si se realiza correctamente.