En casos graves, en los que las lesiones cutáneas (dermatitis) son graves y recidivantes, y cuando el test de Schirmer mide valores por encima de los 25 mm/min, estaría indicada la resección parcial de la glándula lagrimal del tercer párpado.

En este paciente se observa un cuadro de dermatitis severa en los ángulos nasales de los párpados.

La resección de la glándula lagrimal del tercer párpado es una técnica sencilla.
Tras exteriorizar la superficie bulbar del tercer párpado se clampa con una pinza mosquito la glándula por su tercio proximal (para hacer hemostasia preventiva), y se secciona con tijeral los 2/3 expuestos de la glándula.
Se esperan unos minutos para que se verifique la hemostasia y se quita la pinza.
Si existiese hemorragia se debe controlar presioando la zona con pequeñas torundas de algodón, que pueden contener una solución de adrenalina (1/10000).
La herida conjuntival no es necesario suturarla.

Resultado satisfactorio a los 15 días de postoperatorio, el paciente se ha curado de sus lesiones cutáneas.

 

 

No emplee esta técnica para resolver un prolapso de la glándula lagrimal del tercer párpado, ya que predispone al paciente a sufrir una queratoconjuntivitis seca cuando sea mayor.