Los animales con derivaciones de la sangre portal a la circulación sistémica presentan cuadros de insuficiencia hepática y encefalopatía.
Estas anastomosis porto-sistémicas pueden ser intrahepáticas o extrahepáticas.Éstas últimas suelen ser congénitas y son las más frecuentes.

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La portografía yeyunal confirma la sospecha diagnóstica, se recomienda hacerla con anterioridad a la interveción quirúrgica para no prolongar en exceso los tiempos anestésicos.

Preparación del campo operatorio. Se ampliará la laparotomía realizada anteriormente para la portografía yeyunal.

Identificación y disección de la anastomosis junto a la vena cava. Es fácil de identificar por su tamaño y por el único vaso que se localiza entre la vena renal derecha y las venas hepáticas (a excepción de los vasos frenicoabdominales).

Una pinza mosquito diseca cin sumo cuidado la parte posterior del vaso, y coloca una ligadura de seda 2/0 a su alrededor.
Ligadura colocada en su sitio.

A través del epiplon se accede a la vena porta para identificar la anastomosis.

Se comprueba que efectivamente el único vaso aislado con la ligadura es la anastomosis portocava.

Se canaliza una vena yeyunal para la medición de la presión venosa en el territorio esplácnico.
Se anuda la ligadura y se mide esta presión, que no debería superar los 20-23 cm de agua.

En este caso la ligadura completa del vaso producía hipertensión portal, por ello se decidió realizar una ligadura parcial sobre un catéter vascular.
Se retira el catéter para que se modere la hipertensión creada.
Después de una espera de 15 minutos se observa que no se ha producido una congestión esplácnica y se sutura la laparotomía con la técnica estándar.